Soberanía Monetaria y Cambiaría

2 junio 2020

por Lic. Horacio Rovelli

Economista

Profesor de Política Económica de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA)

Prof. de Instituciones Monetarias e Integración Financiera Regional

en la Facultad de Ciencias Económicas (UBA)

La organización civil de una Nación que es su Estado,  se define como tal si cuenta con su propia moneda y con su propio ejército, esa es la razón fundamental por la que al tratar de debilitar un país se debilita primero su dinero.

El dinero debe tener doble función, la de ser medio de cambio (y de esa manera ser el nexo entre la producción, la distribución, el comercio y el consumo) y, la de ser instrumentos de ahorro para convertirse en crédito que permita financiar mayores niveles de inversión y de consumos

Sin embargo, el crédito total otorgado por el conjunto de las entidades financieras, incluidos los subsidios a tasa del 24% anual para PyMes y a tasa 0% para monotributistas y autónomos, se acrecentó en lo que va del  año solo un 9,1%. Y lo mismo pasa con el total del dinero emitido y puesto en circulación por el BCRA (Base Monetaria) que solo se incrementó en un 8,45%. Mientras el dólar blue lo hacía en un 61% (de $ 78,5 a $ 127.- al 27/05/2020).  

SISTEMA FINANCIERO ARGENTINO
27/05/2020
INDICADORES 30/12/2019 27/05/2020 30/12/2019
MONETARIOS      
Base Monetaria 1.829.109 1.983.720 8,45%
Circulación Monetaria 1.147.080 1.457.541 27,0%
Cta Cte en el BCRA 682.028 526.179 -23,0%
Reservas Internacionales 45.190 42.499 -6,3%
LEBAC      
NOBAC/NOCOM      
LELIQ 758.453 1.337.914 76,4%
Pases Pasivos 426.655 760.759 78,3%
Esterilización  1.185.108 2.098.673 77,1%
Porcentaje/BM 64,8% 105,8%  
Porcentaje/ Circulación Mon. 103,3% 144,0%  
Adelantos al Tesoro 792.730 1.162.030 46,9%
Créditos al sector privado 2.476.189 2.700.820 9,1%
Porcentaje /PIB 11,15% 11,35%  
Nota:  En millones de pesos o de dólares según corresponda
Créditos al sector privado pesos más dólares
Fuente: Gerencia de Estadísticas Monetarias del BCRA  

 

La esterilización del dinero creció un 77,1% en el período referido, si a eso le sumamos las necesidades del Tesoro por $ 1.162.030 millones, suma que representa el 42,3% del total del crédito al sector privado y el 58,5% de la base monetaria, que es de por sí un despropósito y explican la falta de medios de pagos en la Argentina de la pandemia. Se rompen las cadenas de pagos y se acumulan los cheques rechazados por que el dinero no alcanza para cumplir el rol de nexo (no hay dinero en la calle) y, sin embargo, el sistema financiero y cambiario se retroalimenta a escalas siderales, reflejados en el valor del dólar blue.

Otra forma de ver la limitada presencia del crédito en la economía Argentina es analizar su importancia macroeconómica. A mayo de 2020 el total de créditos concedido por el conjunto de las entidades del sistema financiero local al sector privado era del 11,35 del PBI, nivel muy inferior no solo al verificado en las principales economías desarrolladas, sino también de nuestra propia historia monetaria. Esa baja participación del crédito indica que las empresas se deben financiar con su propio capital, y/o deben obtener financiamiento fuera del sistema financiero argentino y, explica la fuerte “extranjerización” de la economía Argentina, pero no le sucede igual al grueso de las 600.000  pequeñas y medianas compañías que dependen del crédito y no lo obtienen.

Estamos hablando que 13 bancos públicos (Banco de la Nación Argentina; Banco de la Provincia de Buenos Aires; Banco de la Provincia de Córdoba; Banco de la Ciudad de Buenos Aires; Banco Municipal de Rosario; Banco del Chubut; Banco de la Pampa; Banco de Corrientes; Banco provincia del Neuquén; Banco Provincia de Tierra del Fuego; Banco de Inversión y Comercio Exterior; Banco Rioja; y Nuevo Banco del Chaco) general el 40% del crédito total y 10 bancos privados (Banco Galicia y Buenos Aires SA; Banco Macro SA; Banco Patagonia SA; Banco Santander Rio SA; Banco BBVA Argentina SA; HSBC Bank Argentina SA; ICBC; Citibank NA; Banco Credicoop Coop. Ltdo.; y Banco Supervielle SA) el 55% de los préstamos.

La conclusión es obvia, sube sin parar el precio del dólar marginal y la gran mayoría de las empresas no venden y no obtienen créditos para financiar stocks y poder pagar los salarios  a los trabajadores parados o semi parados por la pandemia. 

 Las soluciones son dos.  En lo inmediato, se debe obligar a los bancos 23 bancos nombrados a  prestar a las empresas de acuerdo a la nómina salarial del año pasado, antes de la pandemia  Y en lo mediato, crear un Banco Nacional de Desarrollo que financie proyectos de inversión y  de sustitución de importaciones y de promoción de exportaciones, incluso puede hacerse en base al BICE y al Banco de la Nación Argentina.  

LA SOBERANIA CAMBIARIA:

En nuestro país existe una relación inversamente proporcional entre el valor del tipo de cambio (del dólar) y el salario, cuando el dólar sube, el poder adquisitivo del salario se cae.  En ese marco la soberanía cambiaria es que el gobierno continúe administrando el tipo de cambio y con ello protegiendo el poder adquisitivo de nuestro salario, no solo por una cuestión de justicia social, sino porque además nuestro país históricamente crece cuando crece el mercado interno, mercado que se nutre y se sustenta del salario. Para ello debe prohibir mientras dure la pandemia la compra y venta de dólares (incluido los 200 dólares por mes), también prohibir todas las operaciones de compra y venta de acciones y títulos que se pasen a dólares y, si se quiere importar, que en todos los casos  se financie con el exportador del otro país.  

La prueba de fuego de defensa de la soberanía monetaria y cambiaria va a estar dada en la medida en que no se ceda a la presión de los “devaluacionistas”, en que se impulse el crédito a la producción, y se defienda el trabajo y el mercado interno,  en un marco de crisis internacional  agudizada por el coronavirus covid -19 y ante la necesidad imperiosa de disciplinar a los que más se han beneficiado en la historia de nuestro país.

Con lo que es claro que se torna imprescindible que se discipline a los poseedores de capital y organizadores de gran parte de la producción, como sucede en Corea del Sur, en Japón, en Malasia, en Australia o en cualquier país que ha avanzado en su economía y en el bienestar de la población, y ese disciplinamiento es posible, en primer lugar, con un mayor conocimiento del sector.  

Es el Estado el garante del crecimiento, de expandir la “demanda efectiva”,  con un análisis inteligente amalgamar la lógica de la formación de los precios con la existencia de mercado interno y externo, y la preservación del poder adquisitivo, y con ello el nivel de vida presente y futuro de la población. 

De otro modo vamos lenta pero inexorablemente a una híper devaluación con cambios de precios relativos que tarde o temprano reproducirán los fenómenos del año 1989 o de los años 2001/2002.

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