Lavagna busca posicionarse como una opción superadora a la crisis

14 agosto 2019

En medio de la turbulencia de los mercados, el candidato presidencial de Consenso Federal, Roberto Lavagna, reunió a todo su equipo de campaña con la mira puesta las elecciones del 27 de octubre y el objetivo de superar el 8,3% de votos que obtuvo en las PASO del domingo. El norte que se fijó el equipo va mucho más allá: atraer a losvotantes desencantados de Mauricio Macri para convertirse en la «segunda fuerza nacional y ubicarla en un ballottage«.

Según pudo saber LA NACIÓN, Lavagna y su candidato a vicepresidente, Juan Manuel Urtubey, llegaron a la conclusión en ese encuentro de que podrían obtener votos desencantados de Juntos para el Cambio, que sacó el 32% y sufrió una derrota aplastante a manos del Frente de Todos, que con Alberto Fernández y Cristina Kirchner obtuvo 47%.

En el búnker de Lavagna tampoco descartan trabajar para captar a algunos votantes del kirchnerismo que puedan visualizar en el exministro de Economía una alternativa menos extrema para ganarle a Macri.

Esta decisión de incrementar la fuerza para la campaña rumbo a octubre se produjo justo horas después de que Alberto Fernández dijera que «le gustaría» tener a Lavagna como ministro de Economía, para dar una señal de confianza a los mercados. Y un día después de que Macri llamó a Lavagnapara hablar sobre posibles acuerdos que garanticen la gobernabilidad.

Durante la mañana, Lavagna y Urtubey encabezaron la extensa reunión de la Mesa de Conducción y, según informaron luego sus voceros, «coincidieron en que la crisis económica obedece al derrumbe de la polarización construida por el gobierno de Macri y el kirchnerismo». También aseguraron que «Consenso Federal ya había advertido que el fin de los procesos de polarización extrema viene acompañado de situaciones críticas».

En ese contexto, evaluaron que la alianza lavagnista «es la única fuerza con proyección de crecimiento con miras a octubre, lo que la convertiría en segunda fuerza nacional y la ubicaría en un ballottage«.

Además de Lavagna y Urtubey participaron los diputados Graciela Camaño y Marco Lavagna; el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo «Bali» Bucca; el diputado provincial de Santa Fe, Joaquín Blanco, en representación del gobernador Miguel Lifschitz; el candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires, Alejandro «Topo» Rodríguez; el candidato a diputado por la Ciudad de Buenos Aires, Carlos Hourbeigt; el dirigente Rodolfo Gil y el Jefe de Campaña, Armando Torres.

«También se actualizaron sobre la evolución de situaciones críticas, en especial sobre desabastecimiento y remarcación de precios», dijo un vocero luego del encuentro. Lavagna informó sobre el llamado que recibió ayer del presidente Macri y precisó que durante la conversación no hubo invitación ni referencia a un encuentro.

«El primer objetivo era derrotar la polarización y lo conseguimos y el segundo es entrar en el ballottage el 27 de octubre», señalaron en el entorno de Lavagna. El exministro de Economía busca instalar que Consenso Federal es «la única fuerza política con perspectivas de crecimiento». También señalan que «la crisis económica es consecuencia del derrumbe de la polarización». Lavagna se plantea como una alternativa que «genera confianza» por su historia al frente del Ministerio de Economía entre 2002 y 2006.

En el lavagnismo consideran que «la polarización se derrumbó» porque «la polarización era un escenario de opción ‘Macri o Cristina’ y Macri ya no está», señalan, porque con el resultado del domingo último el Presidente ya no es una herramienta idónea para impedir el regreso del kirchnerismo. Por lo tanto, analizaron en el bunker de Lavagna, al no estar Macri como candidato potencialmente ganador «ya no hay más polarización».

El segundo paso es convencer al electorado, con distintas estrategias de comunicación, de que Lavagna podría ser un canal para impedir la llegada del populismo sin recurrir a un candidato que recibió un contundente «voto castigo». Con eso, buscan acaparar o traer el llamado «voto blando del macrismo». Así se refieren al votante no fanático: buscan atraerlo hacia Lavagna que, según dicen, «es ahora la única alternativa con perspectivas de crecimiento».

En cuanto al votante del kirchnerismo, Lavagna apuesta a que muchos de los que eligieron a Alberto Fernández no simpatizan necesariamente con la expresidenta Cristina Kirchner. Y que su sufragio obedeció exclusivamente a su intención de desalojar del poder a Macri y «ese objetivo ya está logrado», con lo cual podrían buscar como alternativa a Lavagna para elegir un gobierno que genere «mayor confianza».

Fuente: La Nación


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