Armando Martín quién prendió fuego a su novia en 2012 fue sentenenciado a cadena perpetua

Tucumán

Armando Martín fue condenado a cadena perpetua por el homicidio doblemente agravado, por alevosía y ensañamiento, de María Medina, quien era su novia y a quien asesinó prendiéndole fuego en 2012. 

 Medina tenía 32 años cuando la asesinaron el 11 de abril de 2012. Le faltaban tres materias para recibirse de traductora de inglés. En la tarde de ese trágico día, la víctima se encontraba junto con Martín, que era su novio en una casa ubicada en Corrientes al 3.200. Según consta en la causa, Martín le quebró la mandíbula y dos costillas a golpes; después le prendió fuego y la encerró con llave en una habitación. La mujer murió en el acto, con el 95% de su cuerpo quemado. 

Tras la sentencia de esta noche, Rut Tomatis, la madre de Medina, dijo que espera que esta condena sea ejemplificadora para los otros casos de femicidio.

“La sentencia deberá estar a la luz de las obligaciones internacionales dirigidas a prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer”, pidió el fiscal de Cámara. Según su exposición, “durante el juicio no ha quedado la más mínima duda de que Martín sometió a Medina a una brutal golpiza y, mientras la víctima seguía con vida, la roció con un líquido combustible y le prendió fuego, causándole un dolor cruel e innecesario”. Sale, en ese sentido, sostuvo que el hecho ocurrido el 11 de abril de 2012 debía ser tratado desde la perspectiva de la violencia de género.

De igual manera se pronunció el abogado querellante. “Es un caso extremo de violencia de género, estamos ante la presencia de un ser peligroso, depravado moral, antisocial y sin límites”, argumentó Mayer. Luego solicitó la máxima pena para el imputado y su traslado inmediato al pabellón de máxima seguridad del penal de Villa Urquiza.

“Emoción violenta”

El abogado defensor Sebastián Herrera Prieto, por su parte, intentó reducir la pena bajo el argumento de que Martín había consumido tranquilizantes y actuado bajo emoción violenta. “Prueben que mi cliente es manipulador y golpeador”, desafió al tribunal. E insistió en que no existieron los agravantes de alevosía ni ensañamiento. “Somos conscientes de que él ha estado ahí (en la casa de Corrientes al 3.200, donde ocurrió el hecho), no vamos a pedir la absolución, pero tampoco los calificantes de los que se está hablando acá”, agregó el letrado.

Herrera Prieto solicitó cinco años de condena para su defendido, al considerar el atenuante de emoción violenta, o un máximo de ocho años por el delito de homicidio simple “por obrar en estado de inconsciencia producto del consumo de pastillas”. Pero ninguno de esos pedidos prosperó y Martín regresó al penal.

Al final del juicio, el abogado querellante celebró la sentencia. “Este es un caso emblemático en cuanto a violencia de género y el tribunal actuó con total imparcialidad”, consideró Mayer. Respecto a Martín, quien era novio de su víctima al momento del crimen, señaló: “actuó con frialdad, sin ningún tipo de respeto por la vida ni arrepentimiento, es un psicópata manipulador”.

Nerviosa por haber reconstruido una y otra vez el asesinato de su hija, la mamá de María también se mostró conforme con el fallo. “Tengo una gran tristeza, pero con la sensación de que se hizo justicia. La Justicia tardó en escucharme, pero llegó”, afirmó. Y finalizó con los ojos llenos de lágrimas: “la sensación que voy a tener siempre es que no pude salvar a mi hija”.

Fuente: La Gaceta.

 

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